La historia de los cinco sentidos está marcada por jerarquías culturales. La visión y la audición han ocupado por siglos la más alta posición, al menos en Occidente. Tacto, olfato y gusto se ubican en los puestos inferiores de ese podio, ya sea como categoría estética o de sensibilidad. La noción de gusto hoy pareciera restringirse al ejercicio de la opinión: me gusta/no me gusta. Sin…