Este no es un típico libro de recetas. Aunque hay más de un centenar, pero no se transcriben de forma heterodoxa con sus pesos, medidas y tiempos. Se intuyen y se aproximan, se deja una buena parte a la mano y la cabeza de cada persona, para que cada cual ponga en ellas su aportación y su corazón. Las recetas surgían y se repetían de palabra, sin guion, según la materia prima disponible.…