Pensar en el cine, en las películas vistas, ya es una manera de ver el mundo. Este libro habla del cine político, de su influencia en la confrontación y el debate, de cómo nos hacemos libres viendo filmes que comprometen la identidad humana. Lo más importante: enseñar a ver el cine que no es el de aventuras y romances, sino el del hombre puesto en posición de ser él o dejar de serlo.