Nos dice el autor en la introducción: "En los primeros capítulos analizaré la historia occidental de las marcas corporales, especialmente los tatuajes. En los años sesenta, los tatuajes eran una forma popular, esencialmente masculina y algo transgresora, de mostrar una singularidad radical y la disidencia con la sociedad burguesa, y eran comunes en el pueblo trabajador: obreros, camioneros,…