La obra de Antoni Gaudí nos sigue fascinando hoy tanto como fascinó a Eusebi Güell, que en la exposición de París de 1878 quiso contactar con el autor desconocido de una vitrina para exponer guantes al que acabaría encargando hasta cinco significativos proyectos arquitectónicos. Basta pensar en cómo la Sagrada Família, su última y principal obra, sigue admirando hoy tanto o más que a…