En el siglo XXI, el arte se ha convertido en un asunto extraño. La llegada de internet, la difusión de las nuevas tecnologías y el auge de las redes sociales han distorsionado nuestro universo visual a base de gifs animados, retoques de Photoshop y prácticas apropiacionistas de todo tipo y grado. Trolls, youtubers e instagrammers nos están legando un conjunto de prácticas y estéticas que…