Hay quienes viajamos por la comida. Descubrimos sabores, texturas e ingredientes que nunca antes habían entrado en nuestra vida gracias a nuestros viajes. Pero... ¿qué pasa cuando volvemos a nuestra rutina? ¿No te ocurre que durante un tiempo te llegan recuerdos de esos platos y te pones triste porque quizás nunca JAMÁS vuelvas a disfrutarlos? A mi sí, todo el tiempo. Y eso me destruye p…