La pintura holandesa del Siglo de Oro constituye uno de los momentos más singulares y revolucionarios de la historia del arte. Lejos de los grandes relatos mitológicos y religiosos que dominaron la tradición italiana y flamenca, los artistas holandeses del siglo XVII volvieron su mirada hacia lo cotidiano: la vida doméstica, los paisajes, los oficios, la intimidad burguesa y la naturaleza. …