Wendy Ann Greenhalgh reflexiona aquí sobre cómo el dibujo es capaz de crear una conexión profunda con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea, y cómo puede ser algo tan natural como respirar. También nos revela cómo los artistas pueden redescubrir el placer lúdico del dibujo y cómo incluso aquellos que solo hacen garabatos pueden experimentar con ello un gran bienestar.
Este viaje por lugares extremos en América Latina empieza en México, a la sombra de una inmensa barriada de viviendas sociales de la década de 1960, cuando las colmenas de pisos baratos parecían la solución a la escasez de vivienda. Sigue visitando las villas miseria de Buenos Aires, los cerros de Caracas, las favelas de Río, las casas ampliables de Chile, las laderas de Medellín ahora s…